La Organización Meteorológica Mundial (OMM) reveló que la pandemia del COVID-19 no ha contrarrestado el nivel de emisiones en el planeta y por el contrario se ha registrado cifras récord en la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera.
De acuerdo con la OMM, las concentraciones experimentaron un incremento en 2019 luego de que el promedio mundial superara el umbral de las 410 partes por millón (ppm) de C02, superando el récord alcanzando en 2015 con 400 partes por millón.
El secretario de la OMM, Petteri Taalas, recordó que este tipo de escenarios generan bastante preocupación ya que los gases de efecto invernadero atrapan el calor en la atmósfera, provocan el aumento de las temperaturas e incrementan las condiciones meteorológicas extremas. Además, aceleran la fusión de los glaciares, provocan un aumento del nivel del mar y la acidificación de los océanos.
“En 2015 superamos el umbral mundial de las 400 ppm. Y solo cuatro años después, rebasamos las 410 ppm. Esa velocidad de aumento no tiene precedentes en nuestros registros históricos. La reducción en las emisiones debida a las medidas de confinamiento no es más que una minúscula irregularidad en el gráfico a largo plazo”, indicó Taalas.
Ver más: La pandemia del coronavirus provocó una caída de emisiones “sin precedentes” en el planeta: estudio
En ese sentido, las medidas de confinamiento por el COVID-19 han reducido las emisiones de muchos contaminantes y gases de efecto invernadero pero no ha tenido un impacto significativo en la concentración en la atmósfera ya que gases como el dióxido de carbono (CO2) permanece durante siglos.
“La última vez que la Tierra experimentó una concentración de CO2 comparable fue de 3 a 5 millones de años atrás, cuando la temperatura era de 2 a 3 grados centígrados más y el nivel del mar de 10 a 20 centímetros más elevado, pero en ese entonces no tenía 7.700 millones de habitantes”, explicó la OMM.
Las perspectivas del 2020
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) reconoció que durante los confinamientos por la pandemia del COVID-19 pudo haberse registrado una reducción del 17 % de las emisiones diarias de dióxido de carbono a nivel mundial.
Sin embargo, como este tipo de medidas no fueron generalizadas en todos los países del mundo aún es difícil proyectar los verdaderos efectos de la pandemia del COVID-19 en la reducción de emisiones contaminantes por la parálisis de las actividades industriales, de la aviación, de los sistemas de transporte y del uso de los automóviles y combustibles durante este año.
“Las estimaciones preliminares indican una disminución de las emisiones anuales mundiales de entre el 4,2 % y el 7,5 %. A escala mundial, una reducción de las emisiones de esa magnitud no permitirá reducir la concentración de CO2 atmosférico”, manifestó la OMM.
En ese sentido, los expertos creen que los efectos de los confinamientos solo tendrán un impacto en el crecimiento anual de emisiones pero no en las concentraciones de gases contaminantes en la atmósfera.
El secretario de la OMM indicó que el COVID-19 no es una solución para el cambio climático pero si representa una oportunidad para que el mundo adopte más rápidamente medidas que permitan reducir las emisiones haciendo cambios en las formas de producción y mejorando los sistemas energéticos y de transporte.
“Los cambios que deben aplicarse son técnicamente posibles y viables desde el punto de vista económico, y su repercusión en nuestra vida cotidiana solo sería marginal. Es de agradecer que un número cada vez mayor de países y empresas se hayan comprometido a alcanzar la neutralidad en cuanto a emisiones de carbono”, señaló Taalas.
De acuerdo con los expertos, las concentraciones atmosféricas de CO2 han aumentado en un 148 % desde la época preindustrial y si no se empieza a reducir significativamente las emisiones anuales será muy difícil que el planeta cumpla con el objetivo de limitar a 2° centígrados el calentamiento del planeta.
“El CO2 que tenemos ahora en la atmósfera se ha acumulado desde 1750. No es lo que sucedió hoy o ayer, es toda la historia del desarrollo humano y económico lo que realmente nos lleva a este nivel global de 410 ppm”, explicó Oksana Tarasova, jefe de la División de Investigación Atmosférica y Ambiental de la OMM.
Finalmente, los científicos han resaltado que el planeta tienen que aplanar la curva del crecimiento de emisiones en los próximos cinco años para poder empezar a ver caídas en la concentración de un 6 % anual hasta el año 2050 y de esta forma cumplir con el objetivo de neutralidad de carbono.
Infórmate minuto a minuto sobre esta y otras noticias del mundo en nuestras redes sociales